En casa conocemos como borrachillos o pestiños (dependiendo de si van bañados en almíbar) a la masa hecha con:
una medida de licor de anís
una medida de vino blanco
una medida de aceite de oliva frito frío
un puñado de matalahuga (o matalaúva, o anís en grano) ligeramente tostado en el aceite anterior
y la harina que admita para hacer una masa que se pueda extender con el rodillo
(si la medida es de 50ml, admite unos 150 harina de semifuerza)
En las fotos podeis ver cuánto de fina se puede extender la masa (a mi me gustan finitos...), pero es muy importante, para que queden muy hojaldrados, doblar la masa y pasarle el rodillo varias veces.
y una vez la masa estirada con el grosor requerido, cortaremos en rombos y plegaremos como han hecho estos fantásticos reposteros...
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